martes, 3 de noviembre de 2009

MIENTRAS LOS TRABAJADORES VAN A LOS COMEDORES DE CARITAS.......

Nueva vuelta de tuerca a la democracia, a la época de Juan Carlos I, la de las “libertades, la igualdad y el derecho”. El “sindicalista” Ignacio San Juan  --es decir, funcionario de los sindicatos de partido y clase que viven del presupuesto estatal, ya que afiliados no tiene ni tres y además, dos de ellos no pagan su cutoa--, a la sazón, y nada más y nada menos que Secretario de Organización de la Federación Estatal del Metal, Construcción y Afines de la UGT  --¡joé, cuanto nombre para no dar golpe!--, se fue a cenar con unos amigos… “trabajadores” como él, sin duda,… al Bulli, un restaurante como otro cualquiera en el que hace falta reservar con un año de antelación  --se llama técnicamente “premeditación, alevosía y nocturnidad”--  y en el que el cubierto no baja de unos 300 euros, es decir, de unas 48.000 pesetas; y todo por comer una pantomima de las de Ferrer Adrián que jamás harán sombra a una buena tortilla de patatas de las que por muy poco se come uno en cualquier bar de Madrid. Y es que además, el tal Ignacio San Juan es un hortera redomado.
Así es que ya lo ven: no contento con no dar ni haber dado golpe en su vida, el “defensor de los trabajadores”, el “hombre del pueblo”, el “socialista de pro”, se marcha a correrse una juerga a Gerona  --viaje y hotel incluido--  para mejor laborar en beneficio de los proletarios españoles que… sinceramente es lo que se merecen: muchos Ignacio San Juan cenando en el Bulli y más, mucho más paro duro y peludo por su borregismo y sometimiento a estos “sindicalistas” democráticos que sostienen con sus votos y, más aun, con su silencio.
Sindicalistas que abominan de aquellos otros que, siendo pocos, pero dedicados de verdad a los trabajadores, sin apenas cobrar y, desde luego, sin prebenda alguna, constituyeron aquellos eficaces sindicatos verticales de gremio y levantaron una España destruida por la guerra y aislada por el contubernio internacional. Los de ahora, los Ignacio San Juan  --“liberado” de toda la vida como miles más y ello también, como la cena en el Bulli, a costa del lomo de los “trabajadores”--, son también dignos herederos de aquellos sindicalistas-milicianos cuya única obsesión era comer en el Ritz, robar en las checas y asesinar a las víctimas para que no pudieran rellenar la correspondiente “hoja de reclamaciones”.
Pues bien, “proletarios” españoles  --con perdón--, ¡ajo y agua!, pues los Ignacio San Juan existen y se pasan las noches en el Bulli porque vosotros sois… peor que ellos; al fin y al cabo ellos existen sólo gracias a vosotros.
Por Laura Benca
Fuente: altoyclaro.com

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